sábado, 23 de mayo de 2009

...y el resto en blanco.


La Isla cambió de aspecto.

Le salió un pie de mojo picón y ahora anda. Ya no tiene escaleras, ni garages, ni casitas pa' los perros. Se autoplantó maíz y cultivar sus mejillones en tomate. Tiene una planta de ajos que se regeneran por encima de un campo de trigo que a su vez cría rebanaditas de pan. Y para que nadie se acerque ha puesto una valla de pimientos del padrón, todos traicioneros.

Pero lo chungo es que nos echó.

Nos dijo: Fuera! Estoy harta de tanto querer, y de todos sus sinónimos. Estoy harta de pensar que se piensan a cada rato, que se reflejan continuamente entre las líneas, que se dediquen los silencios y que jueguen con los puntos suspensivos. Harta de noche de bodas, de los kilómetros que tengo que hacer para juntarles, de las conexiones que tengo que aguantar para que se sobreentiendan sin mi ayuda. Estoy cansada de ser una en dos, ya no sé contar y suspendí Matemáticas II gracias a ustedes. Quiero que me habite un avión, los perros y la desnudez del verano. Quiero cantar y tocar la guitarra, y que haya coro. Y quiero que en mi diccionario sólo exista la palabra antes...

(Transversalmente) Radio Isla

La tempesta de anoche me encarceló en ti.


Maravilla de la Habana:
http://www.youtube.com/watch?v=b8X2nURomrc

Ismael Lo (acercándome)
http://www.youtube.com/watch?v=xfErk52u1PM

una spremuta d'arancia e un panino mozzarella... e pomodoro
http://www.youtube.com/watch?v=sHvqMKb40QI

y Salgorda ahora sabe contar hasta 4 y 10
http://www.youtube.com/watch?v=wS48Cm1YE2M&feature=related

Y como me dejas de lado....

esta es para mi... http://www.youtube.com/watch?v=8JOW2662PBs&feature=related

y esta...http://www.youtube.com/watch?v=qun1mOXFSkc

y esta tambien....http://www.youtube.com/watch?v=LnpMrSKCWTM&feature=related

te quedo??...

ay pobrecito el neeeeene, qué tengo que hacer para que me perdonés, aydiósssss...

http://www.youtube.com/watch?v=TSDlrAmLRRM

chungachungachún... :)

Sin sal y Viceversa

Fue en el '99.
Recuerdo que ya entendía todo en español, aunque me costara hablar tan perfectamente. Martha Luana nos reunió para organizar la recogida de los poetas y críticos que ese año visitaban mi antigua Isla de Venecia. Me juntaron con una supueta experta en la opera omnia de Mario Benedetti y fuimos al aeropuerto sobre el agua: Mario y Luz llegarían a las 11.45 de la mañana con un vuelo desde Madrid.
Ambos eran muy pequeñitos, flacos y con el pelo irremediablemente plateado. Luz tenía una sonrisa bellisima, paralizada, continua, regenerándose a cada rato. Cogimos un barcotaxi, cruzamos el norte de la laguna, nos metimos por Guglie y salimos al Canal Grande. Era la primera vez que veía Venecia desde el punto de vista del agua.
Los días a venir seía repletos se sorpresas. Luz agradecía que la lleváramos a conocer ese mundo de máscaras, a través de las antiguas paredes de piedras grandes y rectangulares con las que está hecho cualquier palacio veneciano. Creo que hasta tenemos una foto juntas con las palomas.
Lo más curioso era que Luz se aburría soberanamente durante los recitales de poesía. Una mañana, en la mesa redonda, la pregunta fue "¿Crees que la poesía va a desaparecer, Mario?´"; y él, en lugar de contestar racional y lógicamente, se puso las gafas, deshojeó Inventario y empezó a leer...

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

Lo divertido fue que, mientras Mario leía, su micro hacía contacto con el audífono de Luz, que empezó a pitar fuerte y siempre más fuerte que tuvo que salir. Fui detrás de ella y le dije "che, vamos a tomarnos un helado de fresa" y me sonrió sin decirme que sí. Pero invitó ella.

Aquel día fuimos a comer a la Plaza Santa Margherita. Casi todos pedimos un plato único de carne (filete de ternera en su mayoría), y recuerdo que Mario tuvo que comer unas patatas hervidas sin sal. Por la tensión, dijo... Y mientras comíamos, nos contó su exilio, los 10 años lejos de su Luz, la estancia en la Cuba de Fidel, y cómo su mujer, que trabajaba en el aeropuerto de Montevideo, falseaba los papeles para que pudieran verse, año tras año. Me moría por darle un beso, comentó ella, entre un mordisco de dentadura postiza y otro.

Yo, que había leído parte de su poesía, me los imaginaba manchados de papel carbón y esmalte rojo, o armados en la lucha, creyendo en el Che, y Artigas, y escribiendo en libretas consumidas en el tiempo.

Y ahora estamos aquí, consternados y rabiosos, y felices de que por fin hayas podido reencontrarte con tu Luz, tras el último exilio de tu vida, lejos de ella.

Pubblicità (mirando p'allà)

Vuelvan al signo :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

El Fantasma de la Isla I

A partir de hoy, inauguramos un nuevo espacio con cuentos de fantasmas, esto es, relatos de aquellos que nos rodean y que nos regalan sus vivencias culinarias con fantasía, dolor, humor, paz y obsesión por la comida.
Inaugura mi jefe, que anoche se sentó en las sillas aterciopeladas del Ritz y que esta mañana quiso compartir conmigo el siguiente cuento:


"Andaba yo anoche en una cena en el Hotel Ritz de Madrid que monta de vez en cuando una empresa de marketing estratégico, DQ, en la que daba una charla el expresidente del gobierno y en la que asistían como invitados grandes personajes del mundo de la empresa (y yo). Algo sorprendido me quedé cuando llegué a la mesa que me habían asignado cuando vi el nombre de los compañeros que tendría compartiendo plato.
Unos minutos después estábamos en las presentaciones pertinentes, el presidente de Pepsi España, la que hasta hace unos días era la responsable de Google en España, una condesa de nosequé, el Presidente de Paradores Nacionales y el director de LOOP-Qué??/ LOOP-V... (tuve que repetirlo unas cuantas veces) Pero faltaba un invitado sorpresa. Tras charlar un rato con el presidente de Paradores, me empieza a contar que fue alcalde. ¿De dónde? –le digo. De San Andrés.
Dada mi tremenda orientación geográfica evito preguntarle, pero me cuenta que está cerca de León. Fue alcalde de San Andrés 14 años. Ahí es cuando le explico algo más de LOOP-Que?, y le cuento el origen leonés.
Y comienza a contarme...

"…ahh coño, claro!!! joder, si me he hecho toda la vida las gafas allí. Con ese... ¿como se llamaba? T., sí sí, T.! T., cada vez que me veía, subia el precio un 20% para luego decirme que me había hecho un 10%. Será c... el tío! ...hasta un día, hace 15 años, vino a San Andrés con una moto y subió al despacho del Ayuntamiento diciendo que tenía audiencia. El c... entró y me dijo Oye, a ver cuando vienes a la óptica joder, que si no tienes dinero lo cojas de la caja, que ya lo paga el gobierno.
¡¡qué c... ese T.!"

Bueno, la anécdota del día, y de cómo T. apareció sin quererlo en una ilustre cena en el hotel Ritz.
Cenamos gazpachito andaluz, vieiras a la plancha con revuelto de verduras, solomillo con salsa de limón. Todo en tan abundantes cantidades que lo rematé con un bocata de jamon al llegar a casa."

Así que, aunque no me hayas invitado a ir contigo a esa cena como tu personalísima asistente, gracias jefe.

jueves, 21 de mayo de 2009

La otra cara de La Isla

Cuando con mis tacones de boda pisé la casa de Tere, Claudia estaba de espaldas revolucionando (del verbo revolucionar) el cucharón de madera por dentro de la olla. Nos dimos besos muy antiguos, y era como si fuera ayer que estábamos en la misma estación, con el mismo bochorno de esta ciudad, las mismas sonrisas y algún que otro problema menos.

Hay personas que se encuentran un día y parece que no son capaces de dejarse nunca jamás.

Le dimos candela, y enseguida se cruzaron las voces por encima de aquel olorcito a cebolla y aceitunas verdes que la niña le echó al picadillo... ¿tú nunca comiste picadillo? se sobresaltó. Yo quería decirle que soy italiana y orgullosa, que para mí eso es algo previo, que qué manía con el arroz blanco... pero únicamente me salió un timido no, con la mirada perdida.
Parecer híbridos a veces te da esa tecla naif que tu vida reclama, y sí sé imitar las voces de mis fantasmas, y Claudia tiene genes fulgencitas, fidelitas, rojitas, filologitas... todo esto dentro de esa mirada que, a cada paso, hace una pregunta, y no se para hasta obtener respuesta.

Resulta que hay que coger una cebolla del mercado de Lavapiés (no de otro, y no empecemos con las variaciones) y un pimiento rojo comunista (esa variedad que se puso de moda con Marx Galliano for Christo Dios) y hay que cortarlos por el cuello, a ser posible, para echarlos al aceite recalentado. Se añade la carne picada, sal fina (sorry my dear) y se deja cocer, sin dejar de remover, por un tiempo que puede ir desde el 1962 al 1975 o bien desde el '75 p'alante. Mientras tanto, puedes entonar la canción "Cuando salí de Cuba" o, en alternativa, "Para nosotros siempre es 26".
Aparte, como en un acto de repudio, cocinen arroz blanco. Como lo hicieron toda la vida. Y cuando la carne está casi lista, échenle aceitunas verdes. Pueden fumarse un cigarro ahora.

Pero el punto estuvo en decidir. Porque con plátano frito, esta noche se va a convertir en mágica: siempre adelante compañera, a freír pistolas de fósforo amarillo. Ay, el color del trigo...

La mesa redonda empezó a girar, y llegó Pedro Pablo, los testimonios falsos, Reinaldo y los
marielitos, el FEU, la ujesé, las brigadas de respuesta rápida, las advertencias, el verbo tronar, el no.

La ensalada de verde tricolor y el paté de atún nos abrieron el estómago para luego guardar en un rincón todas nuestras historias. Me hubiera quedado hasta mañana para escucharlo todo, y recomenzar. Al revés, si hace falta.

Ser de una Isla no es lo más sencillo que te pueda pasar en la vida, aunque todo depende de cómo te reinventes. Y cualquier fantasía es bienvenida.
Yo, que nací ese 26 de julio, este año celebro mi pequeña revolución romántica.

Ojalá fuera con todas ustedes.

sábado, 16 de mayo de 2009

Amarcord versión Inch'Alla o Cous Cous made by heart


Hace varios años ya que falto de mi país, y cada vez que lo reencuentro - en alguna de sus formas - me sorprende mi propia enajenación (se dirá así? o acabo de inventarme otra palabra?).

Lo mismo me pasa cuando gran parte de mi familia viene a verme, para rehuirme un rato y volvernos a juntar. Pero si a todo esto le añadimos esa hermosura hecha bondad y hombre de Paquito, otro hombre de mazapán alias Pacopadre, una belleza vital de Tánger como Zina y, dulcis in fundo, el último amor que acaba de entrar en mi vida (tiene los ojos grandes, imana los espejos y tiene nombre de flor), y si la location es una ventosa casa de Arucas desde donde se ve la Isleta, que tiene jardín, tobogán (sic) y más de 700 botellas de licores de todos los países, catalogados por sentimiento cual biblioteca borgiana, entonces...

Sé que Zina se levantó temprano aquel día, y pensó en que todo iba a ser maravilloso cuando se miró al espejo. A las 9.30 de la mañana empezó a lavar repollo, berenjenas, calabazas y cebollas, cortó todo en forma de acogida, de sonrisa, de corazón (esta mujer vale oro, dijo el hombre sorprendido), y puso a hervir para que naciera el caldito de tu tierra habibi. Había pedido ya cous cous desde allá, pues el de aquí no es el mismo, y no sé cómo, ni cuándo, ni por qué, puso todo en el tajín. Cuécete despacio, y disfrútalo sin pensar en nada.

7 italianos, 2 canarios, 1 marroquí y little habibi, rodeados de regalos, de idiomas, de amor y de locuras. Sentados alrededor de una mesa de Cartuja, dulce de Moretta Fanese y cuentos repentinos, mezclamos nuestras historias para el futuro. Y no bastan las palabras para alcanzar una sobremesa de novela, junto a Candelarita, Roque y los demás.
Fuimos muchos más, Pacopadre querido, y no te sorprendas si, al volver a escuchar la grabación, oyes las voces de nuestros fantasmas decirte una vez más: gracias.